business man

Lo invito a emprender (pero no lo haga por dinero)

Si usted va a emprender, no lo haga por dinero.

Sé que mucha gente no comprenderá ni estará de acuerdo con este saludo de presentación, pero no veo forma de ser más directa y honesta acerca de lo que estoy por contar en este y en artículos posteriores acerca de mi experiencia y la de mis amigos mucho más exitosos que yo.

Entiendo que la gran mayoría de la gente que decide emprender, lo hace porque reconoce que su situación económica amerita una urgente mejora. Porque descubre que ha estado vendiendo su tiempo a cambio de una vida sin libertad, sin riqueza y sin comodidades.

Es comprensible que, al llegar a esa conclusión, las personas se percaten del mal negocio que han estado haciendo y decidan tomar serias medidas al respecto:

Emprender para reclamar al mundo, a la sociedad y a sí mismos el dinero que el engaño del sistema laboral les ha hecho perder durante largos años de su vida 

Mucha gente emprende con sangre en los ojos, y no es que eso esté mal.

De hecho, para emprender hay que hacerlo con cierta rabia, con hambre, con ganas, con fuego.

Solo procure no hacerlo por dinero.

La forma en que decidas invertir tu tiempo puede hacerte muy rico, o muy pobre   

Desde luego, no es nada fácil no pensar en el dinero cuando es precisamente eso lo que uno siente que le está haciendo falta.

Vivimos en un constructo social en el cual (para mi pesar y el de muchos otros filántropos) no parece muy viable la propuesta de que volvamos a implantar el trueque y de ese modo todos estén contentos intercambiando una gallina por un cerdito, o viceversa.

De manera que sí, es natural y lógico que usted piense en cuánto dinero va a ganar con el negocio que viene dándole vueltas en la cabeza.

No voy a mentirle, yo también pienso en los viajes, en los autos, en las motos, en la comida, en la ropa y en las comodidades que el dinero puede darme.

La diferencia (una diferencia que he aprendido de mis amigos) es que pienso únicamente en las experiencias que quiero vivir, pero nunca en el dinero.

 

emprender dinero

 

La razón es que, si pensara en el dinero, me estaría programando para pensar como alguien de mente pobre (una persona que persigue el dinero para vivir mejor), mientras que si visualizo exclusivamente las experiencias que quiero en mi vida, me programo para pensar como alguien de mente rica (una persona que valora más su tiempo que el dinero, porque ha comprendido que es la buena inversión de lo primero lo que lleva a la abundancia de lo segundo).

¿Acaso no ha escuchado nunca la frase de Antonio García?

“El poder envilece al hombre, lo defenestra, le roba el alma”

No es que el dinero vaya a hacer eso con usted, pero pensar demasiado en el dinero, sí lo hará.

Esto es lo que mis amigos con más éxito que yo (y también yo) hemos experimentado:

Cuando uno se obsesiona con la idea de hacer más y más dinero y deposita toda su energía física y mental únicamente en esa misión, el resultado es que, muy a menudo, termina sacrificando todo aquello que, a diferencia del dinero, no podrá recuperar 

La obsesión con el dinero también lleva a las personas a ir en contra de sus propios principios, a convencerse de que el fin justifica los medios y a olvidarse por completo de que existen cosas muy por encima de la abundancia económica.

En otras palabras, confunden la construcción de la riqueza con la persecución del dinero, y aún cuando puedan llegar a tener cierta fortuna, acaban siendo ricos por fuera y pobres por dentro.

Si usted va a emprender, no lo haga pensando en el dinero, sino en la libertad que le dará dejar de trabajar por los sueños y ambiciones de otra persona para comenzar a hacerlo por los suyos.

Mis amigos mucho más exitosos que yo (y también yo) le aseguramos que el dinero llegará en un momento u otro si te preparas y formas como emprendedor. Queremos ayudarte en ese camino, por eso te invitamos a suscribirte y ser parte de este grupo de viajeros rumbo al éxito.


Lectura recomendada: 6 razones para emprender